El artículo Community reconstruction of biocultural landscapes. Application in the Kokonuko Indigenous Territory (https://doi.org/10.1016/j.ecolecon.2024.108447), del cual es coautor Joan Marull, jefe del área de I+D+i en MINUARTIA, evalúa cómo revertir los impactos socioecológicos derivados de la revolución verde en el territorio indígena de Puracé (zona altoandina de Colombia). El estudio presenta una propuesta de transición agroecológica elaborada por la comunidad Kokonuko mediante una acción de investigación participativa que combina conocimientos indígenas y científicos.
Este territorio, cuyo paisaje biocultural ha sido gravemente alterado por el desarrollo de cultivos intensivos y actividades mineras, ha pasado por un largo proceso de recuperación de estas tierras a través de una larga lucha del pueblo Kokonuko. La comunidad, que incluso ha perdido su lengua, busca restaurar el paisaje como medio para recuperar su propio destino a partir de un modo de vida sostenible y compatible con su cultura.
Revertir las consecuencias negativas de la agricultura industrial requiere reducir la dependencia de las entradas de energía no renovable y sustituirlos por soluciones basadas en la naturaleza, fundamentadas en el patrimonio biocultural de la comunidad. Este estudio evalúa la gestión agrícola tradicional mediante la caracterización etnobotánica, el análisis del metabolismo energético biofísico y la evaluación del paisaje.
Los resultados muestran que la gestión agraria tradicional, llevada a cabo mediante policultivos integrados socialmente en explotaciones piloto, es multifuncional, de alta diversidad y orientada hacia la soberanía alimentaria y la medicina tradicional. Además, presenta una alta eficiencia energética en comparación con la gestión de monocultivos industriales, que está más relacionada con el uso de agroquímicos y la producción orientada al mercado.
La recuperación de la gestión tradicional en el territorio indígena, optimizada previamente en granjas piloto, facilitaría la reconstrucción de paisajes bioculturales, reforzaría la gobernanza indígena y recuperaría la multifuncionalidad tradicional que aseguraba la soberanía alimentaria de la comunidad. En este sentido, la conservación de las semillas locales por parte de la comunidad es esencial para promover un cambio transformador global hacia la mitigación y adaptación al cambio climático, el funcionamiento socioecológico de los paisajes y la preservación de la biodiversidad.
